El workflow full digital transforma la prótesis dental: menos etapas manuales, mayor reproducibilidad, plazos reducidos. Pero el éxito de la transición depende tanto de la coherencia de la cadena como de las propias máquinas. Panorama completo, del escáner a la prótesis colocada.
1. Adquisición: el escaneado
Todo comienza con una impresión digital — escáner intraoral en el sillón o escáner de laboratorio sobre modelo. La calidad del escaneado condiciona todo lo demás: un archivo limpio evita retoques en las etapas siguientes.
2. Diseño: el CAD
El archivo se diseña en un software CAD (Exocad, 3Shape, DentalCAD). Aquí es donde se define la precisión: límites, puntos de contacto, oclusión. Un workflow abierto permite enviar el proyecto a cualquier máquina.
3. Fabricación: fresado o impresión
Dos vías complementarias:
- Fresado (fresadora) — circonio, disilicato, PMMA. La vía reina para las prótesis definitivas.
- Impresión 3D — modelos, férulas, provisionales, guías quirúrgicas, en resina. Rápida y económica para estas indicaciones.
4. Postratamiento
Según el material:
- Circonio → sinterización (la curva determina el tono, la translucidez y la resistencia).
- Disilicato → cristalización / cocción.
- Resina impresa → lavado + post-polimerización.
Es la etapa más subestimada: un excelente fresado puede arruinarse con un postratamiento aproximado.
5. Acabado
Caracterización, glaseado, pulido. El multicapa reduce este tiempo en el sector anterior, pero la caracterización sigue siendo la firma del protésico.
La clave: una cadena coherente y abierta
El beneficio del full digital proviene de la interoperabilidad. Si cada eslabón (escáner, CAD, fresado, horno, impresora) habla el mismo lenguaje de archivos y acepta consumibles multimarca, usted mantiene el control sobre sus costes y su calidad. Un ecosistema cerrado anula parte de estas ventajas.
¿Por dónde empezar?
No es necesario adquirirlo todo de una vez. Muchos laboratorios comienzan con el CAD + una fresadora 5 ejes abierta + un horno, y luego incorporan la impresión 3D. Lo importante es elegir desde el principio equipos compatibles entre sí y con sus software.
Para construir una cadena coherente adaptada a su volumen, un asesoramiento técnico previo evita errores de inversión.